Ni una escenografía cuidada, ni luces, ni orquesta, ni siquiera un ventilador de mano para conseguir el efecto triunfal que le otorga a una la melena al viento.
Así sin más, se cierra el telón y con él abandonas a su suerte otra etapa de tu vida. Y de repente en uno de esos planos que presuponen presagio, te ves a ti misma caminando hacia lo que bien podría ser el pasillo de los tornados en Oklahoma, una especie de purgatorio con letras que se saben a crimen.
- Pase por aquí a efectuar el ingreso para recoger el título.
Ni que decir tiene que si tras la subida de tasas anual y los cinco años abonando matrículas usted ha llegado hasta aquí, siempre podemos apretarle la soga un poquito más y usted querida mía, parece que aún respira.
Así sin más, se cierra el telón y con él abandonas a su suerte otra etapa de tu vida. Y de repente en uno de esos planos que presuponen presagio, te ves a ti misma caminando hacia lo que bien podría ser el pasillo de los tornados en Oklahoma, una especie de purgatorio con letras que se saben a crimen.
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Ni que decir tiene que si tras la subida de tasas anual y los cinco años abonando matrículas usted ha llegado hasta aquí, siempre podemos apretarle la soga un poquito más y usted querida mía, parece que aún respira.